VIOLENCIA SIMBÓLICA Y LA CENICIENTA



Según la definición de Bourdieu, “la violencia simbólica es un tipo de violencia amortiguada, sutil e invisible para sus víctimas, aceptada tanto por el dominador como por el dominado, y que no se interpreta como tal. Es decir, es un tipo de violencia aceptada y normalizada por toda la sociedad y especialmente dirigida hacia las mujeres aún a día de hoy a través de la normalización de situaciones cotidianas donde el varón sigue siendo el dominador” (Bourdieu 2000).

Este tipo de violencia sutil, es uno de los mecanismos más útiles de dominación hacia las mujeres. Se normaliza y pasa desapercibida, especialmente a través de los medios audiovisuales, que forman parte de nuestras vidas desde la más temprana infancia.
En este caso nos referimos a películas como la cenicienta, un film que la mayoría de niños pequeños han visto y que pese a parecer inocente muestra unos casos de violencia simbólica.
Si seguimos la historia se aprecia la división de dos papeles muy reconocibles, el primero es el de la mujer buena, sumisa, hermosa, dulce… etc. Esta primera sería representada por la Cenicienta, y en contraposición encontramos a su madrastra y hermanastras, que son arrogantes, feas, crueles y envidiosas, dando a entender que las mujeres no pueden optar a otras posiciones en la vida.
Pero si tienen algo en común todas las mujeres que aparecen en la película es la permanente búsqueda del amor del príncipe, dando a entender que si no eres hermosa no te podrás casar. Un hecho que lleva a las hermanastras a descargar su ira y frustración en Cenicienta, que por ser más hermosa sufre continuos abusos por parte de ellas, creando el estereotipo de que si quieres conseguir al mejor hombre tienes que hacer de menos a los que te superan.

Otro ejemplo de violencia simbólica es el caso que sufre Cenicienta en su casa, obligada a realizar todas las labores del hogar sin recibir ningún reconocimiento ni remuneración y constantemente se la trata de menos por realizar esas labores. Traducido a otro ámbito esta película muestra claramente la división sexual del trabajo, que confina a la mujer al trabajo doméstico.

Como ya hemos dicho la película le da una gran importancia al amor, antes lo tratamos desde la competición que genera, pero ahora queremos hablar de como para todas las mujeres que aparecen el film es un objetivo vital, pues si conseguían casarse con un hombre de cierta posición o con el príncipe, en el caso de las hermanastras podrían irse de su casa y tener la vida arreglada para siempre. En el caso de Cenicienta es diferente, ella ve el matrimonio no como una forma de mejorar socialmente en la vida si no como una escapatoria a la situación abusiva que vivía en su casa, consiguiendo su libertad a cambio de casarse. Como es de esperar, Cenicienta es la que acaba enamorando al príncipe y casándose con él al contrario que sus hermanastras que eran más feas, enseñando que la belleza si importa.

Para terminar, queremos hacer referencia al zapato de cristal, un objeto que a primera vista parece algo simple, pero que a nuestro parecer esconde mucho más. En la película la Cenicienta tiene que colocar el pie en el zapato para poder casarse con el príncipe, bien, pues aquí hay otro ejemplo de violencia simbólica que nos muestra como si una mujer no encaja a la perfección con unos cánones de belleza y comportamiento, jamás podrá obtener un matrimonio o amor, pero a esto hay que añadir a la propia forma del zapato, un objeto delicado y pequeño, como se espera que sea una mujer.
Por tanto, toda la película está impregnada por situaciones de violencia simbólica hacia las mujeres. Se valora que las mujeres sean sumisas, amables, dulces y dóciles. Características que posee Cenicienta, y sobre todo hermosas para poder conseguir un marido.

El film dogmatiza los papeles de los hombres y las mujeres en la sociedad, al igual que las metas que tienen cada uno, enseñando a los más pequeños la manera de comportarse en un futuro al tratarse de una película infantil, haciendo que generación tras generación se perpetúen unos roles en la sociedad infantil y adulta.



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