¿ES DISNEY CULTURA?


Han hecho películas, libros e incluso un parque temático, Disney está en nuestras vidas desde nuestra más tierna infancia, lo que nos lleva a preguntarnos…

¿Es Disney parte de nuestra cultura? ¿Es Disney cultura?
Para dar respuesta a esta pregunta, creemos necesario definir primero lo que es la cultura o lo que nosotros consideramos cultura. 

Tras mucho debatir y casi llegar a discutir hemos llegado a la conclusión de que para nosotros la cultura, teniendo en cuenta una base teórica, es un conjunto de procesos y acciones que nos ayudan a que imaginamos y representemos lo social. También tomamos un pensamiento de Canclini, que decía que la cultura es una forma de delimitar las sociedades. Entonces, podemos decir que,que la cultura actúa como agente representativo y diferenciador.


Y, en segundo lugar, no podemos llegar a saber si Disney es un producto cultural, sin conocer la industria cultural y de qué consta. Citando a Zallo le define industria cultural como: “un conjunto de ramas, segmentos y actividades auxiliares industriales productoras y distribuidoras de mercancías con contenidos simbólicos, concebidas por un trabajo creativo, organizadas por un capital que se valoriza y destinadas finalmente a los mercados de consumo con una función de reproducción ideológica y social.” En este caso nos basamos en la industria cultural cinematográfica en su mayor parte, pero también nos encontramos con libros. La función de estas industrias es perpetuar el orden social existente y proporcionar una base ideológica que lo legitime. Podríamos incluso decir que es una forma de manipulación social, ya que distorsiona la imagen de ésta. 



Entonces de acuerdo a todos los conceptos que hemos mencionado antes podemos pasar a decir si las películas Disney son un producto cultural y por qué. En nuestra opinión es más que obvio que lo son, para empezar porque cumplen la función de describir una sociedad o una forma de vida, en segundo lugar, porque tal y como hemos dicho antes, gracias a estas se perpetua el orden social existente, tenemos un muy buen ejemplo en la película de 1935 Blancanieves y los 7 Enanitos, en la que se sigue unos roles de género y una ideología machista muy característica de la época en la que fue creada. Sin embargo, encontramos también que Disney, desde estos últimos años hasta ahora, ha dado un giro a sus historias estableciendo una oposición al poder dominante, como es el ejemplo de Frozen, donde la mujer ya no cumple el rol de víctima si no de salvadora, aunque todavía, a pesar de crearse en un contexto de cambio, siguen manteniendo trazas de esta ideología dominante de la que hablábamos.
Aquí os dejamos un vídeo que ayuda a dentificar a estas primeras películas Disney como largometrajes a favor de la ideología dominante en su época, el machismo. 


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